El cambio climático está causando estragos en los arrecifes de coral en todo el mundo, una realidad que el investigador Lorenzo Álvarez, del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), conoce bien. En entrevista con Celsius Talks, el experto explicó la fragilidad de estos ecosistemas y las amenazas que enfrentan debido al aumento de la temperatura en los océanos. “El cambio climático no es una amenaza en el sentido de que es algo que va a pasar. El cambio climático está pasando en este momento, lleva unas décadas ocurriendo y esto ya ha tenido repercusiones muy serias”, advirtió Álvarez.

Bosques submarinos bajo presión
Los arrecifes de coral son estructuras vivas formadas por millones de pequeños organismos llamados pólipos, que conviven en simbiosis con microalgas. Estas algas les proporcionan energía mediante la fotosíntesis, mientras que los corales generan esqueletos de carbonato de calcio que conforman las enormes estructuras arrecifales. “Si lo queremos ver en algo más fácil, pudiera ser como en un bosque, un montón de árboles. Pero lo interesante de los corales es que están generando esta roca, esta matriz calcárea sólida y esto puede durar o quedar en el sistema por miles de años”, explicó Álvarez.
Más allá de su espectacular belleza, los arrecifes cumplen funciones esenciales en el equilibrio ecológico y económico. “Los arrecifes protegen la infraestructura y las playas en muchos destinos turísticos de México y del mundo. También son una fuente muy importante de recursos pesqueros y de alimento en las zonas tropicales del planeta”, detalló el investigador. Se estima que cerca del 25% de todas las especies marinas dependen de los arrecifes en algún punto de su ciclo de vida, según datos de la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA, 2021).
Las amenaza de las temperaturas en aumento
El calentamiento global ha provocado un incremento sostenido en la temperatura de los océanos, lo que ha generado olas de calor marinas más frecuentes e intensas. Álvarez señala que este fenómeno ha desencadenado eventos de mortalidad masiva en los arrecifes de coral, particularmente en el Caribe Mexicano. “En 2023 tuvimos un evento de mortalidad masiva de corales producto de una ola de calor”, afirmó.
Este proceso está estrechamente vinculado con el blanqueamiento de corales, un fenómeno en el que los corales expulsan sus algas simbióticas debido al estrés térmico. “Muchas veces hago la similitud con imaginémonos que a nosotros nos da una fiebre muy fuerte. Tal vez la aguantemos unos días, pero si tenemos esta fiebre tan elevada durante semanas o incluso meses, es muy probable que no la libremos”, explicó el investigador. Estudios recientes, como el de Hughes et al. (2018) publicado en Science, han documentado eventos similares en la Gran Barrera de Coral de Australia, confirmando que esta es una crisis global.

Acidificación de los océanos y otros impactos humanos
El aumento de las emisiones de CO₂ no solo calienta los océanos, sino que también los acidifica, dificultando la formación del carbonato de calcio que los corales necesitan para crecer. Según el Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC, 2019), la acidificación ha reducido la calcificación de los corales en más del 15% en algunas regiones.
A esto se suman otros factores de presión como la contaminación, el desarrollo costero descontrolado y la sobrepesca. “Vemos grandes extensiones de la costa que están siendo modificadas, y esto ha tenido un efecto negativo sobre los arrecifes de coral”, alertó Álvarez. “La historia que hemos venido registrando es que los corales que son más importantes para este proceso de acumulación de carbonato de calcio son los más sensibles a los cambios drásticos”.

¿Hay esperanza? Estrategias de restauración y resistencia
A pesar del panorama desalentador, la ciencia busca soluciones. Investigadores de todo el mundo están trabajando en proyectos de restauración de arrecifes, como el cultivo de corales en viveros marinos y la siembra de fragmentos en arrecifes dañados. Sin embargo, Álvarez advierte que estas iniciativas aún son limitadas en alcance. “Los esfuerzos de restauración en sí solos no son inmunes al cambio climático y a esas amenazas. También son susceptibles de ser afectados por esas amenazas”, señaló.
Otra estrategia es identificar y proteger corales más resistentes al calor. “Desde el punto de vista de la investigación, hay gente trabajando en alternativas, identificando corales más resistentes. Es un proceso de selección, en el que ciertos individuos están logrando adaptarse”, explicó Álvarez. Un estudio publicado en Nature Climate Change (van Oppen et al., 2017) sugiere que ciertas poblaciones de coral podrían desarrollar resistencia térmica con la adecuada intervención humana.
Asimismo, existen estudios en curso sobre el uso de probióticos marinos, microorganismos benéficos que podrían ayudar a los corales a resistir el estrés térmico y las enfermedades. “Hay mucha gente trabajando en identificar cuáles de estos microbios pueden ser positivos y pueden ayudarle al coral, los probióticos”, mencionó.

El papel de la sociedad: qué podemos hacer para salvar los arrecifes
Álvarez enfatiza que la crisis de los arrecifes no es solo un problema de científicos y conservacionistas, sino de toda la sociedad. “Muchas de las decisiones están en manos del gobierno, del partido que sea. Los gobernantes toman decisiones importantes. Como ciudadanos, tenemos que exigirles que tomen decisiones en política de cambio climático que sea funcional y llevada por gente capacitada”, afirmó.
Para quienes viven cerca de los arrecifes, el uso de productos biodegradables y la reducción de contaminantes domésticos pueden hacer una diferencia. “Muchos de los productos que usamos en casa terminan en el mar y están afectando a los corales”, explicó.
Pero quizás el cambio más importante sea el de mentalidad. “Hemos perdido nuestra conexión con la naturaleza”, reflexionó Álvarez. “Si no valoramos los ecosistemas que nos rodean, difícilmente tomaremos acciones para protegerlos. Hay que recuperar ese vínculo, aprender sobre ellos y ser conscientes del impacto que nuestras acciones tienen en el planeta”.
El mensaje de Lorenzo Álvarez es claro: los arrecifes de coral están en crisis, pero aún hay tiempo para revertir el daño. Sin embargo, la ventana de oportunidad se está cerrando rápidamente. “Mientras antes reaccionemos, el camino de regreso va a ser menos doloroso”, advirtió.
La comunidad científica ha dejado en claro que, sin una reducción drástica en las emisiones de carbono y sin acciones inmediatas de conservación, los corales podrían desaparecer en su mayoría antes de 2050 (NOAA, 2021). Protegerlos requiere un esfuerzo global que involucre gobiernos, empresas y ciudadanos.
“Estamos ante un punto de inflexión”, concluyó Álvarez. “La pregunta es si queremos ser la generación que permitió la desaparición de los arrecifes de coral o la que tomó acción para salvarlos”.
El futuro de los océanos y de millones de especies marinas depende de la respuesta que demos a esta crisis. La decisión está en nuestras manos.
Aviso Legal – Celsius Talks
Celsius Talks es una plataforma de comunicación científica. El contenido en texto publicado en esta plataforma puede ser republicado de forma gratuita, siempre que se otorgue el crédito correspondiente con la siguiente mención: Publicado originalmente en Celsius Talks. Las fotografías incluidas en los reportajes solo pueden ser reproducidas en el contexto del mismo y con el debido crédito al autor de la imagen. Cualquier otro uso requiere autorización expresa.